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CONCEPTOS HEBRAICOS: TEMA 4-AGENCIA DIVINA-INTERMEDIARIOS-REPRESENTANTES DIVINOS...PARTE 1

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Conceptos Hebraicos
Tema 4 – Agencia Divina – Intermediarios-Representantes divinos
La palabra hebrea que ha sido traducida como ”ángel” es “mal’aj”2. Esta palabra
aparece alrededor de 200 veces en el Tanaj (AT) y es usada tanto para los
mensajeros celestiales como los terrenales. La palabra “mal’aj” tiene el
significado de enviado, mensajero, emisario, embajador, representante y agente.
La palabra tiene la misma raíz que “melajá”3 que significa obra, trabajo, servicio,
trabajo creativo (ver Génesis 2:2).
                                                                                                                                                             Por lo tanto, la palabra “mal’aj” está relacionada con el hecho de ejercer una
función, más que con un tipo de criatura. Cuando en español se habla de
“ángeles” los pensamientos llegan normalmente a un tipo de ser celestial
sobrenatural. Pero la palabra hebrea “malajim” no sólo tiene que ver con los
seres celestiales, puede también implicar los seres humanos. La palabra indica
una función, o misión encomendada, no una criatura específica.
1. La palabra ”malaj” – ángel – aparece por primera vez en Génesis 16. En los
versículos 7-14 está escrito:
“Y el ángel del ETERNO la encontró junto a una fuente de agua en el desierto,
junto a la fuente en el camino de Shur, y le dijo: Agar, sierva de Sarai, ¿de
dónde has venido y a dónde vas? Y ella le respondió: Huyo de la presencia de
mi Señora Sarai. Y el ángel del ETERNO le dijo: Vuelve a tu Señora y sométete
a su autoridad. El ángel del ETERNO añadió: Multiplicaré de tal manera tu
descendencia que no se podrá contar por su multitud. El ángel del ETERNO le
dijo además: He aquí, has concebido y darás a luz un hijo; y le llamarás Ismael,
porque el ETERNO ha oído tu aflicción. Y él será hombre indómito como asno
montés; su mano será contra todos, y la mano de todos contra él, y habitará al
oriente de todos sus hermanos.
“Y Agar llamó el nombre del ETERNO que le había hablado: Tú eres un Elohim
que ve; porque dijo: ¿Estoy todavía con vida después de verle? Por eso se
llamó a aquel pozo Beer-lajai-roi; he aquí, está entre Cades y Bered.” (LBLA)
                                                                                                                                                         1 Por SB de Beer-Shevá
2 Strong H4397 mal'a?k mal-awk', From an unused root meaning to despatch as a
deputy; a messenger; specifically of God, that is, an angel (also a prophet, priest or
teacher): - ambassador, angel, king, messenger.
3 Strong H4399 mela?'ka?h, mel-aw-kaw', From the same as H4397; properly
deputyship, that is, ministry; generally employment (never servile) or work
(abstractly or concretely); also property (as the result of labor): - business, + cattle,
+ industrious, occupation, (+ -pied), + officer, thing (made), use, (manner of) work
([-man], -manship).
                                                                                                                                                             Aquí se habla del ”mal’aj” – mensajero – del Eterno que encuentra a Hagar en el
desierto. En este caso se trata de un ser celestial que el Eterno envía para dar
un mensaje a Hagar. Observe que este mensajero está transmitiendo el mensaje
como si fuera el Eterno y emplea dos maneras de hablar. Primero habla en la
primera persona: “Multiplicaré de tal manera tu descendencia...” Luego habla
en la tercera persona: “el ETERNO ha oído...” Cuando habla en la primera
persona, ¿significa eso que el ángel que está viendo Hagar sea el mismo
Eterno? No, significa que él es una voz que transmite lo que el Eterno está
diciendo.
Hagar dice que fue el Eterno que le había hablado y que ella había podido ver a
Aquel que la ve. ¿Significa esto que fue el Eterno mismo que se revelaba
directamente, sin mediador, sin enviar un representante? No, significa que el
enviado habla en lugar del emisor y le representa.
Si partimos del principio de cómo funciona un agente podremos entender del
contexto que fue el Eterno que se estaba revelando por medio de su emisario.
Así el emisario se convierte en el representante del Eterno y lo que dice el
emisario es lo que dice el Eterno, no importa si habla en la primera o la tercera
persona, como “yo” o como “él”.
                                                                                                                                                                En el texto hebreo aparece la palabra ”gam” – también – que, en la versión Biblia
de las Américas fue traducida como “todavía”. La versión Reina-Valera 1960
tradujo el texto de esta manera: “¿No he visto también aquí al que me ve?”.
Según la interpretación de Rashí, Hagar está expresando su asombro de que
también en el desierto ella había podido ver a los ángeles, es decir no solamente
en la casa de Avraham, donde fue acostumbrada a ver estos mensajeros
celestiales.
El hecho de que Hagar no tuvo miedo cuando vio este ángel es una evidencia
de que no fue la primera vez que vio ángeles, en contraste con el padre de
Shimshón, Manoaj, que pensó que iba a morir por haber visto a Elohim (ver Jue.
13:22). Hagar vio ángeles cuatro veces consecutivos sin atemorizarse.4
Si la interpretación de Rashí es correcta, tendremos que volver a los capítulos
anteriores donde habla de cómo el Eterno se reveló a Avraham y ver de qué
manera lo hizo. En Génesis 12:1 está escrito que el Eterno solamente habló a
Avram mandándole que saliera de su tierra y de su parentela.
Pero más adelante en el mismo capítulo está escrito, según el hebreo, que el
Eterno se mostró a él cuando estaba en Shejem (Siquem) (ver Génesis 12:7).
4 Rashi y Bereshit Rabá 45:7.
                                                                                                                                                             ¿Será que Avraham realmente podía ver al Eterno? No, tenemos que entender
el texto en el sentido de que fue un mensajero, un agente, que se mostró a
Avraham y que representaba al Eterno. ¿Cómo podría Avraham ver al Invisible?
En Exodo 33:20 está escrito:
“Y añadió: No puedes ver mi rostro; porque nadie puede verme, y vivir.” (LBLA)
En 1 Timoteo 6:16 está escrito:
“el único que tiene inmortalidad y habita en luz inaccesible; a quien ningún
hombre ha visto ni puede ver. A El sea la honra y el dominio eterno. Amén.”
(LBLA)
Evidentemente Avraham no podía ver al Eterno. Cuando está escrito que el
Eterno se le apareció, o se mostró a él, fue por medio de un mensajero que lo
hizo. Aquí aprendemos el principio de que el que ha visto un mensajero del
Eterno ha visto al Eterno por medio de él.
El próximo texto que habla de cómo el Eterno se aparece a Avraham está en
Génesis 17:1, donde está escrito:
                                                                                                                                                              “Cuando Abram tenía noventa y nueve años, el ETERNO se le apareció, y le
dijo: Yo soy el Elohim Todopoderoso; anda delante de mí, y sé perfecto.” (LBLA)
Más adelante, en el versículo 22 del mismo capítulo, está escrito:
“Cuando terminó de hablar con él, ascendió Elohim dejando a Abraham.”
(LBLA)
Obviamente el Eterno se manifestó a Avraham de tal manera que luego se
puede decir que ascendió sobre él, como el texto dice literalmente. Avraham
tenía que haber visto a alguien delante de sí que luego podía ascender.
¿Podía él ver al Eterno? No, fue un agente que hablaba y actuaba en lugar del
Eterno. Consecuentemente lo que hace y dice el mensajero es atribuido al que
le envió, de manera que prácticamente no se puede ver ninguna diferencia entre
el emisor y su agente. Por lo tanto, el que se ha encontrado con el agente ha
visto y oído, por medio de él, al que lo envió.
Podemos ver un fenómeno similar en el capítulo 18. En el versículo 1 está
escrito que cuando le visitaron tres hombres el Eterno se apareció, o se mostró,
a Avraham. La Torá llama a uno de ellos YHWH (ver los versículos 1, 13, 17, 20,
22, 26, 33), y Avraham le llama con el Nombre. Observe los versículos 22-23
donde está escrito:
“Y se apartaron de allí los hombres y fueron hacia Sodoma, mientras Abraham
estaba todavía de pie delante del ETERNO. Y Abraham se acercó, y dijo: ¿En
verdad destruirás al justo junto con el impío?” (LBLA)
Aquí está escrito que Avraham estaba todavía de pie delante de YHWH, el
Eterno, y que se acercó. Aquí se trata claramente de una revelación corporal del
Eterno. ¿Podía Avraham ver al Invisible? No, fue uno de sus emisarios que
recibió el poder para representarle plenamente en esa ocasión.
                                                                                                                                                                Si el Eterno da su Nombre a uno de sus agentes significa que él le ha delegado
su plena autoridad para actuar y hablar en lugar Suyo. Sin embargo, la Torah no
solamente atribuye las palabras y las obras del agente al emisor, sino también
su presencia.
En el judaísmo, cuando el enviado concluye la obra que le ha sido confiada por
el enviador, se dice que se ha negado completamente a sí mismo y ya no es él,
sino el emisor mismo en él.
Por eso, el agente se vuelve prácticamente lo mismo que el emisor y lleva su
Nombre, cf. Sal. 118:26.
                                                                                                                                                             En Éxodo 23:20-22 está escrito:
                                                                                                                                                              “He aquí, yo enviaré un ángel delante de ti, para que te guarde en el camino y
te traiga al lugar que yo he preparado. Sé prudente delante de él y obedece su
voz; no seas rebelde contra él, pues no perdonará vuestra rebelión, porque en
él está mi nombre. Pero si en verdad obedeces su voz y haces todo lo que
yo digo, entonces seré enemigo de tus enemigos y adversario de tus
adversarios.” (LBLA)
Aquí vemos que un ángel enviado puede llevar el Nombre del Eterno y hablar
todo lo que el Eterno dice, dentro del rango de autoridad impuesta; en este caso,
este mensajero celestial tenía un límite: no tenía poder para perdonar pecados:
“no perdonará vuestra rebelión”.
Aquel agente, que llevaba el nombre YHWH, y que visitó a Avraham junto con
dos más, los cuales son llamados “malajim” – mensajeros, ángeles – (ver 19:1,
15), se quedaba con Avraham mientras que los otros dos bajaron a Sedom
(Sodoma). Evidentemente, la intercesión de Avraham por Sedom se hizo delante
de ese agente que llevaba el Nombre del Eterno. Más adelante, en el versículo
33 está escrito:
“Y el ADONAI se fue tan pronto como acabó de hablar con Abraham; y
Abraham volvió a su lugar.” (LBLA)
Aquí no está escrito que el Eterno subió, como en el capítulo anterior (ver
17:22), sino que se fue. ¿A dónde fue? Bajó a Sedom, lo cual había dicho antes
que iba a hacer, según los versículos 20-22 donde está escrito:
“Y ADONAI dijo: El clamor de Sodoma y Gomorra ciertamente es grande, y su
pecado es sumamente grave. Descenderé ahora y veré si han hecho en todo
conforme a su clamor, el cual ha llegado hasta mí; y si no, lo sabré. Y se
apartaron de allí los hombres y fueron hacia Sodoma, mientras Abraham estaba
todavía de pie delante del ETERNO.” (LBLA)
Así que, el Eterno, YHWH, estaba de camino para bajar a Sedom, pero se
quedó un rato para conversar con Avraham. Este agente que fue llamado
YHWH. ¿Quién fue?
                                                                                                                                                              Según el texto original recuperado de Génesis 19:18, el siguiente día Lot llama a
los ángeles con el Nombre de YHWH. La pregunta surge si el tercero, que el día
anterior había estado hablando con Avraham, había llegado y que Lot también le
estaba incluyendo cuando habló con ellos. El hecho es que está escrito que Lot
los llamó YHWH, en plural. Luego pasa a la forma singular. En los versículos 18-
22 está escrito:
“Pero Lot les dijo: No, por favor, Señores míos (originalmente YHWH). Ahora he
aquí, tu siervo ha hallado gracia ante tus ojos, y has engrandecido tu
misericordia la cual me has mostrado salvándome la vida; mas no puedo
escapar al monte, no sea que el desastre me alcance, y muera. Ahora he aquí,
esta ciudad está bastante cerca para huir a ella, y es pequeña. Te ruego que me
dejes huir allá (¿no es pequeña?) para salvar mi vida. Y él le respondió: He
aquí, te concedo también esta petición de no destruir la ciudad de que has
hablado. Date prisa, escapa allá, porque nada puedo hacer hasta que llegues
allí. Por eso el nombre que se le puso a la ciudad fue Zoar.” (LBLA)
Observe que sólo uno de los ángeles contesta a Lot. Podría ser el mismo agente
que el día anterior se había quedado un rato con Avraham antes de bajar a
Sedom. El versículo 24 sigue narrando:
“Entonces el ETERNO hizo llover sobre Sodoma y Gomorra azufre y fuego, de
parte del ETERNO desde los cielos.”
En este texto parece que este hombre, a quien la Torá llama YHWH y que se
encuentra en la tierra, es aquel que hace que venga azufre y fuego desde el
cielo, desde YHWH que está en el cielo.
                                                                                                                                                               Este tipo de revelación de YHWH en la tierra en apariencia humana que de
alguna manera está separado de aquel YHWH que se encuentra en el cielo, ha
dado pie a una expresión especial en la teología judía. Se llama YHWH-Katán, o
“Adonai-Katán”, que significa “Pequeño YHWH”.
Aquí se trata claramente de un agente, un mensajero, un emisario, un
embajador, que baja a la tierra de forma corporal y se mueve en el mundo físico
y que se encuentra en un sólo lugar a la vez (cf. 19:27), y que lleva el Nombre
del Eterno y que también es llamado el Eterno por los hombres que le
encuentran. ¿Quién es ese agente? ¿Será el mismo YHWH? No, no puede ser,
porque al Eterno “ningún hombre ha visto ni puede ver”. Por lo tanto tiene
que ser otro que le represente plenamente. Los rabinos le llaman Adonai-Katán.
Los intérpretes cristianos encuentran aquí un apoyo para su doctrina de la
Trinidad que enseña que el Hijo de Elohim existía eternamente como Elohim Hijo
y que de esta manera se reveló antes de nacer en Belén y fue llamado “el
Eterno” porque es parte de una Deidad trinitaria.
Entonces surge la pregunta: ¿Será que Avraham y Lot creían en un Elohim
triuno y estaban convencidos de que este Adonai-Katán fue el Hijo que se
revelaba de forma corporal, lo que en la teología cristiana es llamado
cristofanía, revelación de Cristo?
                                                                                                                                                             El caso de Hebreos 1:1,2:
                                                                                                                                                             “Elohim, habiendo hablado hace mucho tiempo, en muchas ocasiones y de
muchas maneras a los padres por los profetas, en estos últimos días nos ha
hablado por su Hijo, a quien constituyó heredero de todas las cosas, por medio
de quien hizo también el universo.“ (LBLA)
Observe que está escrito que Elohim muchas veces y de muchas maneras en
los tiempos que precedían al último tiempo había hablado por medio de los
profetas a los ancestros del pueblo judío, y que ahora, en el último tiempo, ha
hablado al pueblo judío por medio de su Hijo.
Así que, antes hablaba por medio de los profetas y no por medio del Hijo. Es
evidente que el “Hijo”, esto es el “Mashiaj”, no habló “hace mucho tiempo”, ni
“en muchas ocasiones”, ni de “muchas maneras”, ni por los “profetas”, pero su
voz fue reservada para “estos últimos días”. Si el Hijo hubiera hablado desde
“antes” entonces no tendría sentido la frase “en estos últimos días….”
Pero ahora, en el último tiempo, después de haber venido el Hijo, Elohim ha
hablado por medio del Hijo. El punto principal de este texto es que el Eterno no
había hablado al pueblo escogido por medio del Hijo hasta llegar el último
tiempo. El Eterno no habló a los padres por medio del Hijo. Consecuentemente
no fue el Hijo quien hablaba con Avraham en esta ocasión. Tiene que haber sido
otro agente que había recibido el poder para llevar el Nombre del Eterno en esa
ocasión.
                                                                                                                                                               En la carta a los Gálatas 4:4 está escrito:
                                                                                                                                                             “Pero cuando vino la plenitud del tiempo, Elohim envió a su Hijo, nacido de
mujer, nacido bajo la ley” (LBLA)
De este texto aprendemos dos cosas. Primero, que el Hijo de Elohim nació de
una mujer. Por lo tanto, el título “Hijo de Elohim” no tiene que ver con quién dio a
luz. La mujer por medio de la cual él fue hecho, ni era “Elohim” ni “madre de
Elohim” para que por medio de ella pudiera ser llamado “Hijo de Elohim”. La idea
de que Elohim pueda reproducirse sexualmente con encuentros con seres
humanos, es completamente ajena al pensamiento judío y completamente
familiar a las religiones paganas.
Los héroes paganos como “Hércules” por ejemplo, que es el resultado de una
unión sexual entre los Dioses y una mujer, nada tiene que ver con el héroe
“Sansón” por ejemplo, quien nace sobrenaturalmente pero naturalmente, o sea,
de padre y madre humanos.
En nuestro estudio del título ”Hijo de Elohim” vimos que consiste en una función
de máximo representante y juez supremo y que está conectado especialmente
con el prometido Rey Ungido, el Mesías (cf. 2 Sam 7:12-14; 1 Cron. 17:11-14;
22:9-10; Sal. 2:6-7; Heb. 5:5). Recuerde que el rey Shlomo (Salomón) llevaba el
título “hijo de Elohim”. Es un título que se daba a los reyes de Israel,
representantes del Gobierno del Eterno en la tierra (cf. 1 Crón. 28:5; 29:23; Jer.
3:17; Hech. 1:6).
Recordemos que en las Escrituras podemos ver que en varias ocasiones el título
“Hijo de Elohim” es igual al título “Mesías”.
                                                                                                                                                              En Mateo 16:16 está escrito:
“Respondiendo Simón Pedro, dijo: Tú eres el Mashiaj el Hijo del Elohim
viviente.”
En Mateo 26:63 el sumo sacerdote iguala el término Mesías con la expresión
“Hijo de Elohim”, como está escrito:
“Mas Yeshua callaba. Y el sumo sacerdote le dijo: Te conjuro por el Elohim
viviente que nos digas si tú eres el Mesías, el Hijo de Elohim.”
Podemos ver lo mismo en el relato correspondiente en Lucas 22:66-70:
“Cuando se hizo de día, se reunió el concilio de los ancianos del pueblo, tanto
los principales sacerdotes como los escribas, y llevaron a Yeshua ante su
concilio, diciendo: Si tú eres el Mesías, dínoslo. Pero El les dijo: Si os lo digo,
no creeréis; Luc 22:68 y si os pregunto, no responderéis. Pero de ahora en
adelante, EL HIJO DEL HOMBRE ESTARA SENTADO A LA DIESTRA del
poder DE ELOHIM. Dijeron todos: Entonces, ¿tú eres el Hijo de Elohim? Y El
les respondió: Vosotros decís que yo soy. Y ellos dijeron: ¿Qué necesidad
tenemos ya de testimonio? Pues nosotros mismos lo hemos oído de su
propia boca.”
                                                                                                                                                              Hay que decir que la reacción del concilio no fue porque aceptara que era el
Mesías, sino por decir la frase, “poder de YHWH”, traducido “Elohim”, pues al
mencionar el “nombre sagrado” asunto que no lo veían con buenos ojos, lo
consideraron una blasfemia. Nada más lejos de la verdad. Afirmar que “yo soy
el Mesías” no tiene nada de blasfemo. Por el contrario, se espera que el Mesías
lo afirme y lo revele a los jueces de Israel.
Es obvio que el título ”Hijo de Elohim” es un título mesiánico que se da a un
hombre que ha sido capacitado y glorificado por medio del poder del Espíritu del
Altísimo para ser el Kohen agadol celestial y para ocupar el trono real de David
en Jerusalén para siempre.
                                                                                                                                                             El Mesías fue enviado en el tiempo justo
                                                                                                                                                            Lo segundo que aprendemos del texto de Gálatas 4:4 es que aquél que es
llamado “Hijo de Elohim”, es decir el Mesías – el ungido Kohen agadol y
supremo Rey – fue enviado cuando el tiempo había llegado. Así que, había un
tiempo predeterminado cuando aquel hombre que había nacido de mujer iba a
ser enviado. Evidentemente el Hijo no fue enviado al mundo hasta que había
llegado el tiempo. Ahora, si el que fue llamado “Hijo de Elohim” no fue enviado
hasta haber sido hecho por medio de una mujer, ¿cómo podría haber sido
enviado a Avraham?
Consecuentemente cuando Pablo dice en Gálatas que Elohim envió a su Hijo,
es decir el Mesías, al mundo después de haber sido hecho por medio de una
mujer, no significa que Yeshúa con anterioridad había nacido de Elohim y luego
había sido enviado al mundo por medio del nacimiento de una mujer. Esto no es
lo que el texto de Gálatas dice. Lo que dice es que Yeshua, quien sería
declarado luego por Hashem, “Adón y Mashiaj”, fue concebido primero en el
seno de una virgen judía y luego, cuando llegó su tiempo, fue enviado a la Casa
de Israel.
En la ocasión de unas bodas, al faltar el vino, su madre le explica la situación
como suplicándole que haga algo. Yeshua respondió: “Aun no ha llegado mi
tiempo”. Cuando ese tiempo finalmente llegó, Yeshua mismo abrió su boca
delante de todo el pueblo y comenzó su servicio público a Hashem diciendo: “El
tiempo se ha cumplido, la hora para el cumplimiento de las promesas ha llegado,
arrepentíos y creed en ellas”.
Yojanán (Juan) 1; 1,2.
“Lo que existía desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos visto con
nuestros ojos, lo que hemos contemplado y lo que han palpado nuestras manos,
acerca del Verbo de vida (pues la vida fue manifestada, y nosotros la hemos
visto y damos testimonio y os anunciamos la vida eterna, la cual estaba con el
Padre y se nos manifestó)” (LBLA)
Aquí está escrito que aquella Palabra de Vida que existía desde el principio fue
manifestada. ¿Cuándo fue manifestada? Fue manifestada en el tiempo del
apóstol Yojanán (Juan) y sus compañeros y ellos la podían ver y tocar con sus
manos. Después de eso podían dar testimonio de ella y anunciarla. Así que, la
vida eterna, que fue manifestada en un momento histórico, no había sido
revelada antes, había estado escondida con el Padre (cf. Ef. 3:9; 1 Ped. 1:20).
Esa “vida escondida en el seno del Padre”, fue insuflada en Yeshua en el vientre
de su madre Miriam. Antes estaba con el Padre, pero ahora fue manifestada a
los apóstoles. Antes no existía de tal manera que se podía ver o tocar porque
todavía no había llegado al mundo (cf. Yojanán. 1:9). La Palabra todavía no
había sido hecha carne (ver Yojanán 1:14).
Entonces ¿cómo el Hijo podía haberse revelado a Avraham si en ese tiempo
estaba escondido con el Padre y no iba a ser revelado y no iba a venir al mundo
hasta más tarde, en el momento de ser hecho carne? Pero a Avraham se le
mostró los días de Mashiaj, él vio esos días, vio la gran redención que vendría
por medio del Mashiaj.
                                                                                                                                                             El agente no habla por sí mismo sino sólo lo que el emisor desea transmitir
                                                                                                                                                              Aquel agente que fue enviado a Avraham junto con dos más, usa el mismo
lenguaje que aquel ángel que, según vimos, antes hablaba con Hagar, es decir
tanto en la primera como en la tercera persona.
En Génesis 18:17-19 está escrito:
“Entonces los hombres se levantaron de allí, y miraron hacia Sodoma; y
Abraham iba con ellos para despedirlos. Y el ETERNO dijo: ¿Ocultaré a
Abraham lo que voy a hacer, puesto que ciertamente Abraham llegará a ser una
nación grande y poderosa, y en él serán benditas todas las naciones de la
tierra? Porque yo lo he escogido para que mande a sus hijos y a su casa
después de él que guarden el camino del ETERNO, haciendo justicia y juicio,
para que el ETERNO cumpla en Abraham todo lo que Él ha dicho acerca de él.”
(LBLA)
Observe que Adonai-Katán es el que está hablando consigo mismo cuando
Avraham está acompañando a los tres hombres que están bajando a Sedom.
Dice que él no podrá ocultar a Avraham lo que piensa hacer y que él es quien lo
ha escogido. Luego hace un giro y habla del Eterno en tercera persona. Según
las reglas gramaticales, en lugar de decir “el camino del ETERNO… para que el
ETERNO cumpla…” debería haber dicho: “mi camino… para que yo cumpla…”.
Antes vimos que el ángel que hablaba con Hagar hizo lo mismo.
Esto nos enseña que el mensajero representa al que le ha enviado de manera
que muchas veces no se puede percibir ninguna diferencia entre sus palabras.
Si el agente dice: “yo”, puede ser que el que le ha enviado está hablando
proféticamente por medio del agente mismo. Por eso es fácil confundir el agente
con el que lo envió. Sin embargo, no es lo mismo venir en el Nombre del Eterno
que ser el Eterno.
                                                                                                                                                             En Genesis 18:13 afirma que fue YHWH quien habló a Avraham.
                                                                                                                                                           Pregunta: ¿Puede YHWH que es “inmortal, invisible, al que ningún hombre ha
visto ni puede ver”, y quien “todo lo llena en todo” y que es “Espíritu”, es decir,
no tiene “carne ni hueso”, transformarse en un hombre, sujeto a las limitaciones
impuestas por un cuerpo, ya sea angelical o terrenal (humano) y continuar
siendo YHWH, “inmortal, invisible, al que ningún hombre ha visto ni puede ver?
     Respuesta: El hecho de que Avraham se dirige a Mijael con el nombre de
YHWH ha llevado a muchos a concebir tal idea. Sin embargo, las Escrituras
prueban que cuando el Eterno da a uno de sus mensajeros celestiales la
autoridad para representarle en alguna misión, le concede el uso de Su Nombre
para indicar la naturaleza del que envía, es decir, su autoridad y dominio.
Por ejemplo, en el incidente de la zarza ardiendo sin consumirse, se nos dice
que fue un “ángel de YHWH quien se le apareció (Vr.3) pero luego, de ese
mismo mensajero celestial se dice:
”Y cuando YHWH vio que se acercaba (Moshé) a la zarza, lo llamó: Moshé,
Moshé” (Vr.4).
Cualquiera que lea el pasuk cuarto, sin haber leído el pasuk previo, podría llegar
a la conclusión de que fue en efecto YHWH quien le habló, cuando sabemos
que en realidad se trataba de Su representante.
                                                                                                                                                             Recordemos: cuando HaShem pone Su Nombre en un mensajero, el mensajero
puede ser llamado por Su Nombre, porque Su autoridad representativa y
delegada está en el enviado como si fuera el enviador. Nuestro Santo Maestro,
luego de haber sido liberado de las limitaciones físicas impuestas por la
mortalidad y siendo revestido de inmortalidad, recibió “toda autoridad arriba y
abajo” y por tanto, el Eterno ha puesto Su Nombre en él como Su
representante plenipotenciario. Y esto es el significado de lo que está escrito en
nuestros libros: “Le dio el Nombre que es sobre todo nombre”.
Hay que decir que esto no tuvo lugar “antes” sino “después” del evento de la
resurrección.
En otras palabras, Yeshua luego de ser levantado de entre los muertos por
YHWH, adquiere un nuevo status, una nueva posición y una nueva naturaleza
correspondiente a lo que fue determinado por la Sabiduría Divina.
Antes era mortal, ahora es inmortal. Antes estaba limitado al tiempo y el espacio,
ahora está libre del tiempo y el espacio. Antes era la imagen de Elohim, ahora
fue transformado en la plenitud de Aquel que todo lo llena en todo. Antes era
hombre, sujeto al cansancio y el hambre, ahora es hombre resucitado, no se
cansa ni se fatiga. Antes podía morir y en efecto, experimentó la muerte, pero
ahora vive revestido de inmortalidad, primicias de la redención final, su agente y
consumador.
                                                                                                                                                              Como él seremos un día todos, pues la meta del Eterno es que cada hijo de la
resurrección alcance la estatura de Mashiaj, como está escrito en nuestros
libros: “Hasta que todos lleguemos a la plenitud de Mashiaj”.
Podemos ver el mismo principio en Génesis 21:17-18, donde está escrito:
“Y oyó Elohim la voz del muchacho que lloraba; y el ángel de Elohim llamó a
Agar desde el cielo, y le dijo: ¿Qué tienes, Agar? No temas, porque Elohim ha
oído la voz del muchacho en donde está. Levántate, alza al muchacho y
sostenlo con tu mano; porque yo haré de él una gran nación.” (LBLA)
El ángel de Elohim llama a Hagar y dice que Elohim, en la tercera persona – él –
, a oído la voz del muchacho. Luego hace un giro y dice “yo haré de él una gran
nación.” ¿Quién le iba a hacer una gran nación? ¿El ángel? No, el Eterno.
Entonces ¿por qué el ángel dice que él va a hacer de Yishmael una nación
grande? Por el hecho de que un agente ciertamente puede hablar palabras que
vienen del emisor sin decir claramente que el emisor es quien lo dice. Así que no
tiene que decir: “Así dice el ETERNO.” Obviamente el Eterno puede hablar por
medio de un agente de una manera profética y de esa manera el agente se
vuelve una voz en lugar de un eco.
El mismo principio aparece en Génesis 22:11-18 donde está escrito:
“Mas el ángel del ETERNO lo llamó desde el cielo y dijo: ¡Abraham, Abraham!
Y él respondió: Heme aquí. Y el ángel dijo: No extiendas tu mano contra el
muchacho, ni le hagas nada; porque ahora sé que temes a Elohim, ya que no
me has rehusado tu hijo, tu único. Entonces Abraham alzó los ojos y miró, y he
aquí, vio un carnero detrás de él trabado por los cuernos en un matorral; y
Abraham fue, tomó el carnero y lo ofreció en holocausto en lugar de su hijo. Y
llamó Abraham aquel lugar con el nombre de El ETERNO Proveerá, como se
dice hasta hoy: En el monte del ETERNO se proveerá. El ángel del ETERNO
llamó a Abraham por segunda vez desde el cielo, y dijo: Por mí mismo he
jurado, declara el ETERNO, que por cuanto has hecho esto y no me has
rehusado tu hijo, tu único, de cierto te bendeciré grandemente, y multiplicaré
en gran manera tu descendencia como las estrellas del cielo y como la arena en
la orilla del mar, y tu descendencia poseerá la puerta de sus enemigos. Y en tu
simiente serán bendecidas todas las naciones de la tierra, porque tú has
obedecido mi voz.” (LBLA)
                                                                                                                                                              Observe que la primera vez que el mensajero llama a Avraham, está hablando
en la primera persona – yo – sin decir claramente que está transmitiendo las
palabras del Eterno. La oración “por cuanto has hecho esto y no me has
rehusado tu hijo, tu único” prueba que son las palabras del Eterno. Cuando el
ángel llama por segunda vez añade las palabras: “declara el Eterno”.
Es interesante ver que también el Eterno habla tanto en la primera como la
tercera persona singular. Pues dice: “ahora sé que temes a Elohim (no “a mí”),
ya que no me has rehusado tu hijo, tu único.” Esta manera de hablar se puede
encontrar en todas las Escrituas. Veamos algunos otros ejemplos de ello.
En Éxodo 20:1-7 está escrito:
“Y habló Elohim todas estas palabras, diciendo: Yo soy el ETERNO tu Elohim,
que te saqué de la tierra de Egipto, de la casa de servidumbre. No tendrás otros
Dioses delante de mí. No te harás ídolo, ni semejanza alguna de lo que está
arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. No los
adorarás ni los servirás; porque yo, el ETERNO tu Elohim, soy Elohim celoso,
que castigo la iniquidad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta
generación de los que me aborrecen, y muestro misericordia a millares, a los
que me aman y guardan mis mandamientos. No tomarás el nombre del
ETERNO tu Elohim en vano, porque el ETERNO no tendrá por inocente al que
tome su nombre en vano.” (LBLA)
Tome nota del giro entre la primera y la tercera persona singular, primero dice:
“Yo soy, saqué, mí, yo, soy, castigo, me, muestro, me, mis” y luego dice: “el
Eterno tu Elohim... su nombre” etc.
                                                                                                                                                            En Éxodo 15:26 está escrito:
“Y dijo: Si escuchas atentamente la voz del ETERNO tu Elohim, y haces lo que
es recto ante sus ojos, y escuchas sus mandamientos, y guardas todos sus
estatutos, no te enviaré ninguna de las enfermedades que envié sobre los
egipcios; porque yo, el ETERNO, soy tu sanador.” (LBLA)
En Éxodo 23:25 está escrito:
“Mas serviréis al ETERNO vuestro Elohim, y El bendecirá tu pan y tu agua; y yo
quitaré las enfermedades de en medio de ti.” (LBLA)
Observe el cambio entre la primera y la tercera persona.
En Éxodo 31:17 está escrito:
“Es una señal entre yo y los hijos de Israel para siempre; pues en seis días el
ETERNO hizo los cielos y la tierra, y en el séptimo día cesó de trabajar y
reposó.” (LBLA)
Podríamos seguir pasando por todas las Escrituras y ver que no es raro que el
Eterno hable de sí mismo en la misma oración como la primera persona al igual
que la tercera.
Ahora, cuando los agentes hablan en la primera persona, a pesar de que en la
misma oración podrán mencionar al Eterno en tercera persona, no significa que
son ellos mismos los que hablan, pues podrá ser un mensaje directo del Eterno
que el agente esté transmitiendo. Por lo tanto, el agente sirve como la boca del
Eterno.
                                                                                                                                                               En Génesis 31:11, 13a está escrito:
“Entonces el ángel de Elohim me dijo en el sueño: "Jacob"; y yo respondí:
"Heme aquí."... "Yo soy el Elohim de Betel, donde tú ungiste un pilar, donde
me hiciste un voto.” (LBLA)
En Jueces 2:-5 está escrito:
“Y el ángel del ETERNO subió de Gilgal a Boquim y dijo: Yo os saqué de Egipto
y os conduje a la tierra que había prometido a vuestros padres y dije: "Jamás
quebrantaré mi pacto con vosotros, y en cuanto a vosotros, no haréis pacto con
los habitantes de esta tierra; sus altares derribaréis." Pero vosotros no me
habéis obedecido; ¿qué es esto que habéis hecho? Por lo cual también dije:
"No los echaré de delante de vosotros, sino que serán como espinas en vuestro
costado, y sus Dioses serán lazo para vosotros." Y sucedió que cuando el ángel
del ETERNO habló estas palabras a todos los hijos de Israel, el pueblo alzó su
voz y lloró. Y llamaron a aquel lugar Boquim; y allí ofrecieron sacrificio al
ETERNO.” (LBLA)
En prácticamente todo el Deuteronomio Moshé es el que habla al pueblo. Sin
embargo, a veces es difícil saber quién está hablando, porque Moshé habla
como un agente. Había llegado a un nivel tan algo de espíritu profético que
prácticamente era imposible ver la diferencia entre sus palabras y las del Eterno.
En Deuteronomio 11:13-17 Mosé está hablando al pueblo diciendo:
“Si obedeciereis cuidadosamente a mis mandamientos que yo os prescribo hoy,
amando al Eterno vuestro Elohim, y sirviéndole con todo vuestro corazón, y con
toda vuestra alma, yo daré la lluvia de vuestra tierra a su tiempo, la temprana y
la tardía; y recogerás tu grano, tu vino y tu aceite. Daré también hierba en tu
campo para tus ganados; y comerás, y te saciarás. Guardaos, pues, que
vuestro corazón no se infatúe, y os apartéis y sirváis a Dioses ajenos, y os
inclinéis a ellos; y se encienda el furor del Eterno sobre vosotros, y cierre los
cielos, y no haya lluvia, ni la tierra dé su fruto, y perezcáis pronto de la buena
tierra que os da el Eterno.” (RV60 revisada)
Observe que Moshé es el que habla y dice que va a enviar lluvia. ¿Podrá él dar
lluvia? No, él está hablando como un agente en lugar del Eterno.
                                                                                                                                                                                                                             CONTINUARA........  

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